Los estudiantes atrapados en la crisis del examen de admisión de la UNAM: “Estoy dispuesto a repetirlo, pero un acierto puede cambiarlo todo”
EL PAÍS Edición América: el periódico global4 ago

En síntesis
Los aspirantes a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se congregaron este lunes frente a la torre de rectoría en Ciudad Universitaria para protestar contra la anulación y la posterior reprogramación del examen de admisión. La institución admitió el viernes pasado que detectó un elevado índice de irregularidades en la prueba en línea, lo que obligó a cancelar los resultados de varios miles de candidatos y a convocar una nueva evaluación presencial para los 58 000 estudiantes que compiten por 21 000 plazas distribuidas en 133 carreras. El retraso provocó que el inicio de clases para los nuevos ingresos se posponga un mes, generando incertidumbre entre los jóvenes que habían invertido tiempo y recursos en su preparación.
Entre los manifestantes se encontraban estudiantes que ya habían sido aceptados y ahora deben rendir nuevamente la prueba, como Azul Muñoz Arenas, de 17 años, quien obtuvo 114 aciertos en Ingeniería Industrial y había financiado cursos intensivos por cerca de 40 000 pesos. Muñoz manifestó que la universidad no estaba preparada para un examen digital y solicitó que se revisen las grabaciones para evitar que los aspirantes aprobados tengan que repetir el proceso, calificando la situación de “trauma”. Otros, como Karely Ramírez, de 18 años, forman parte de los aproximadamente 3 000 candidatos cuyo examen fue cancelado sin explicación; ella asegura haber respondido más de 117 preguntas correctamente y exige una solución que le permita presentar un examen de control presencial.
Mario González, de 21 años, había sido seleccionado para Comunicación y Periodismo con 93 aciertos después de cinco meses de estudio autodidacta. El anuncio de la posible repetición del examen le generó ansiedad, pues considera que la presión y el ritmo de estudio ya no son los mismos. González critica la falta de responsabilidad de la universidad al no haber detectado a tiempo las irregularidades y pide que se respeten los lugares ya adjudicados. De manera similar, Fernando Jerónimo Romero Díaz, de 18 años, fue admitido en Ingeniería Mecánica con 114 aciertos y había empezado a organizar su mudanza, pero la suspensión del proceso le obligó a replantear sus planes académicos y personales.
Los jóvenes protestantes exigen mayor transparencia y una consideración más profunda del bienestar emocional de los aspirantes. Señalan que la preparación para el examen implica meses o incluso años de estudio, inversión económica y sacrificios familiares, y que la incertidumbre generada por la anulación de la prueba afecta no solo su desempeño académico, sino también sus expectativas de futuro. Asimismo, piden que la UNAM implemente mecanismos que eviten que los estudiantes que aprobaron de manera legítima sean penalizados por los casos de fraude detectados.
En respuesta, la universidad ha presentado un informe de crisis que, según los manifestantes, no aclara los motivos de la cancelación ni detalla las medidas correctivas. Mientras tanto, los aspirantes han entregado dos pliegos petitorios solicitando explicaciones y la posibilidad de rendir un examen presencial de control. La situación pone de relieve la necesidad de revisar los procesos de evaluación en línea y de garantizar que los resultados sean justos y confiables, antes de que el calendario académico vuelva a estabilizarse.
Síntesis generada automáticamente por la redacción digital de Global24 a partir de fuentes públicas.
“Un grupo de aspirantes comparte las renuncias personales, la inversión económica y el desgaste emocional que implicó prepararse para una prueba que ahora está en entredicho”
— Extracto de EL PAÍS Edición América: el periódico global
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