Jakob Ingebrigtsen corre como nunca y gana como siempre
Deportes en EL PAÍS10 ago

En síntesis
En la tarde del 10 de agosto, el Alexander Stadium de Birmingham fue el escenario de una de las pruebas más recordadas del atletismo europeo. El noruego Jakob Ingebrigtsen cruzó la meta del 5.000 m con un tiempo de 13 min 15,29 s, logrando su séptimo título consecutivo en el campeonato continental y consolidando su cuarto triunfo en esta distancia. La victoria se produjo en condiciones climáticas frescas y bajo la atenta mirada de un público que presenció una actuación que, según los analistas, quedará marcada en la historia del deporte.
Ingebrigtsen llegó a Birmingham tras una trayectoria que lo ha convertido en una figura central del medio fondo. A los 18 años, en Berlín, conquistó los 1.500 m y los 5.000 m, y desde entonces ha acumulado títulos europeos y mundiales, además de récords en pista cubierta. Sin embargo, su última temporada estuvo marcada por la ausencia de forma: en el Mundial de Tokio, llegó lesionado, no clasificó a la final del 1.500 m y se ubicó décimo en los 5.000 m, decisión que lo llevó a tomarse un periodo de recuperación.
El proceso de rehabilitación incluyó una intervención quirúrgica del tendón de Aquiles en Stanford, California, a principios de febrero. Posteriormente, Ingebrigtsen entrenó durante seis semanas en Saint‑Moritz, combinando trabajo en altitud con descensos pronunciados para series intensas. A sus 25 años, con más de dos décadas de experiencia en el atletismo, el atleta consideró que el volumen acumulado a lo largo de su carrera le permitía afrontar la prueba sin necesidad de cargas adicionales.
Durante la carrera, el noruego adoptó una estrategia de paciencia. Partió en la retaguardia de un pelotón de 23 corredores que marcaba un ritmo constante de 2 min 45 s por kilómetro. A los 3.000 m, el suizo Lobalu y el francés Jimmy Gressier empezaron a animar la prueba, pero Ingebrigtsen mantuvo la calma, avanzó gradualmente y, a falta de 500 m, tomó la delantera con una aceleración que dejó atrás al alemán Florian Bremm y a Gressier. El sprint final fue decisivo: completó los últimos 200 m en 27 s y los últimos 100 m en 13,5 s, asegurando la medalla de oro. Bremm se quedó con el plata (13 min 15,60 s) y el francés Etienne Daguinos superó a Gressier para ocupar el bronce (13 min 16,09 s).
La hazaña de Ingebrigtsen fue seguida por otro triunfo noruego: Karsten Warholm, campeón mundial de 400 m vallas, lideró el relevo mixto 4 × 400 m, garantizando la victoria del equipo con una marca de 3 min 9,62 s. Los comentarios de los compañeros subrayaron la autoridad y la constancia del ganador, mientras el propio Ingebrigtsen admitió haber dudado de sí mismo hasta los últimos 600 m. Su regreso al podio, tras superar una lesión grave, refuerza su posición como una de las figuras más influyentes del atletismo contemporáneo.
Síntesis generada automáticamente por la redacción digital de Global24 a partir de fuentes públicas.
“Séptimo oro europeo para el noruego, que gana los 5.000m tras 11 meses sin competir”
— Extracto de Deportes en EL PAÍS
El contenido original pertenece a Deportes en EL PAÍS. Global24 es un agregador y siempre enlaza a la fuente.

