Cómo es Casavalle, la barriada humilde de Montevideo estremecida por la violencia que visitó el papa León XIV
BBC Mundohace 2 h

En síntesis
En Casavalle, un sector del norte de Montevideo, el día de la visita del papa León XIV el silencio de las calles de tierra se vio interrumpido por disparos que se escuchan casi cada noche. La zona, compuesta por microbarrios de alta densidad poblacional, presenta una marcada desigualdad socioeconómica y índices de violencia superiores a los de otras áreas de la capital. La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, construida en 1987, fue el escenario donde el pontífice pronunció su discurso, destacando la necesidad de proteger a los niños y garantizar el acceso a la educación y a la alimentación en un entorno de inseguridad.
Los residentes describen la violencia como una amenaza constante que afecta la vida cotidiana. En los colegios públicos, los niños a veces deben abandonar la escuela por temor a los enfrentamientos entre bandas. Un padre de familia explicó que su hija de diez años se pregunta si los disparos son bombas, y la realidad de la violencia se vuelve inevitable cuando se trata de la seguridad de los menores. El papa, al dirigirse a los vecinos, subrayó que no se puede ignorar la situación de aquellos que no pueden asistir a la escuela por miedo o que no tienen recursos para alimentar a sus familias.
Según un estudio de la Universidad de la República, casi dos tercios de los habitantes de Casavalle identifican la droga como el principal problema, y las disputas entre grupos vinculados al narcotráfico son una preocupación constante. En el año pasado la seccional policial de la zona registró 39 homicidios, lo que equivale a 44,1 casos por cada 100.000 habitantes, la cifra más alta de Montevideo y casi el doble de la tasa de muertes violentas de ciudades como Río de Janeiro. La violencia doméstica también es elevada, con 1.377 denuncias en la misma jurisdicción, la cifra más alta de la ciudad.
El aumento de la presencia policial antes de la visita del papa se atribuye a los conflictos de microtráfico y disputas territoriales. Sin embargo, muchos residentes señalan la falta de adultos que antes mantenían el orden, pues muchos han sido encarcelados o han fallecido. La ausencia de referentes mayores ha contribuido a la sensación de inseguridad y a la pérdida de la cohesión comunitaria.
La Iglesia católica, a través del sacerdote Pablo Coimbra, continúa ofreciendo una variedad de programas sociales en Casavalle. Entre ellos se encuentran centros educativos que becan a niños y jóvenes, talleres de oficios, alimentación, promoción de deportes y cuidado de ancianas. Estas iniciativas buscan brindar oportunidades a la población más vulnerable y fomentar la resiliencia en medio de la violencia, mientras el papa León XIV hizo un llamado a la solidaridad y la acción colectiva para transformar la realidad del barrio.
Síntesis generada automáticamente por la redacción digital de Global24 a partir de fuentes públicas.
“Esta zona de la capital uruguaya que recibió en la tarde del sábado al pontífice tiene niveles de homicidios y pobreza muy superiores al resto de la ciudad. También hay una fuerte presencia de la Iglesia.”
— Extracto de BBC Mundo
El contenido original pertenece a BBC Mundo. Global24 es un agregador y siempre enlaza a la fuente.



