Una treintena de países respalda la acusación del Reino Unido contra Irán por el intento de atentado en la base de Fairford
Internacional en EL PAÍShace 4 h

En síntesis
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, reiteró en la Cámara de los Comunes que existen fuertes indicios de que Irán estuvo detrás del presunto intento de atentado contra la base aérea de Fairford, en Gloucestershire, el pasado 27 de septiembre. Según las autoridades británicas, la Guardia Revolucionaria Islámica habría intentado, a través de redes encubiertas y terceros, llevar a cabo actos de sabotaje, incendios y ciberataques contra la instalación, que en los últimos meses ha sido utilizada por cazas estadounidenses para lanzar operaciones contra Irán.
En apoyo a la posición del gobierno británico, casi treinta naciones, entre ellas Francia, Alemania, Estados Unidos, Canadá y España, emitieron un comunicado conjunto que condena enérgicamente cualquier forma de violencia o actividad híbrida atribuida a Irán. Los firmantes reconocen la atribución realizada por el Reino Unido y advierten que permanecerán unidos para proteger su soberanía, reforzar la coordinación internacional y garantizar que los responsables de cualquier ataque respondan ante la justicia. El texto también recuerda campañas recientes de grupos proiraníes, como Harakat Ashab al‑Yamin al‑Islamia, que han apuntado a comunidades judías, periodistas y intereses estadounidenses en Europa.
El embajador iraní en Londres, Seyed Ali Mousavi, negó categóricamente la participación de Irán en el supuesto complot y manifestó la disposición de Teherán para colaborar con las investigaciones británicas. Mientras tanto, la policía del Reino Unido detuvo a siete jóvenes británicos, de entre 23 y 25 años, bajo sospecha de haber planificado el ataque; fueron interrogados y puestos en libertad bajo fianza. El ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, había advertido previamente al homólogo iraní, Abbas Araghchi, de que el Reino Unido no toleraría intimidaciones ni actividades hostiles en su territorio.
En respuesta al incidente, la ministra del Interior, Shabana Mahmood, informó que el gobierno había impuesto sanciones a dos individuos acusados de realizar labores de espionaje en Europa y Estados Unidos y de participar en la preparación de atentados en nombre de Irán. Además, se anunció que el ministro Miliband había solicitado consultas diplomáticas con el embajador iraní para abordar la situación.
Las autoridades británicas aseguraron que no dudarán en tomar las medidas necesarias para limitar la capacidad de Irán de amenazar la seguridad internacional, subrayando su compromiso de identificar, investigar y procesar a quienes ejecuten actos hostiles bajo la dirección del régimen iraní o de cualquier otro Estado. El episodio eleva la tensión entre Londres y Teherán y refuerza la cooperación entre un amplio bloque de países que buscan contrarrestar posibles amenazas híbridas en el contexto de la actual confrontación militar entre Occidente e Irán.
Síntesis generada automáticamente por la redacción digital de Global24 a partir de fuentes públicas.
“El comunicado, firmado también por España, advierte a Teherán de que los firmantes permanecerán unidos en su respuesta a cualquier ataque”
— Extracto de Internacional en EL PAÍS
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